Compartimos con ustedes la reflexión de Claudio Poggi respecto a los festejos que se realizaron en la Residencia Presidencial de Olivos en plena pandemia y cuarentena.

“Quiero contarles que presenté junto a un grupo de senadores, un proyecto de declaración donde expresamos nuestra preocupación y repudio a los festejos ocurridos el 14 de julio de 2020, en la Residencia Presidencial de Olivos, violándose las disposiciones sanitarias que regían en ese momento.

Cuando se realizó la citada fiesta, regían duras restricciones para todos los argentinos y el poder ejecutivo, tanto nacional como provincial, solicitaban extremar todas las precauciones necesarias para evitar el contagio del virus y establecían duras penas para quienes incumplían.

Mientras la mayoría de los argentinos eran respetuosos de las estas normas, afrontando las consecuencias emocionales, sociales, económicas y físicas que estas conllevaban, fueron los propios funcionarios nacionales, incluyendo al propio presidente, los que trasgredieron la ley con total impunidad.

Lo ocurrido es una afrenta para todos los argentinos y una falta de respeto para quienes han sufrido a lo largo de este último año y medio, las consecuencias de la pandemia. Lo sucedido no fue un error, fue un delito desde lo legal y una inmoralidad desde lo político”.