La frase se repite en cada lugar de San Luis. Lo dice el almacenero, el vendedor de diarios, el trabajador de la fábrica, el ama de casa, el jubilado, el emprendedor, el trabajador rural. En San Luis la mentira ya no se aguanta y eso se transmite en cada charla espontanea que Claudio Poggi tiene con la gente  en los barrios, pueblos y ciudades de la Provincia.

Cada uno cuenta su propia vivencia y lo hacen desde el hartazgo. La gente se cansó de sentirse manoseada, utilizada. Debieron salir adelante solos, sin la ayuda del Gobierno. Se reinventaron para afrontar la crisis económica, la pandemia, el encierro, la pérdida de un ser amado y el castigo de un Estado que solo se preocupó en perseguir al trabajador.

El Gobierno kirchnerista de San Luis demostró, en todo este tiempo, hasta qué punto es capaz de hacer sufrir al pueblo, con medidas alejadas de la realidad social, sin una política que les permitiera a todos los comerciantes y empresarios mantener sus negocios y no cerrarlos. Lo mismo pasó con los cientos de trabajadores que perdieron su empleo.

Este viernes, la justicia le impidió a Rodríguez Saá implementar planes económicos en campaña. Mientras todo eso sucedía, el candidato a Diputado Nacional por el Frente Unidos por San Luis, recibía el cariño y el respaldo sincero de los vecinos del interior Provincial.

El candidato estuvo en Luján, Leandro N. Alem y  Candelaria y en cada uno de estos pueblos sintió el respaldo para lo que serán las próximas elecciones.

“Nosotros queremos un trabajo y no una ayuda que se termina en días. Necesitamos trabajar y ganarnos el pan por nuestros propios méritos”, le dijo Carlos, uno de los tantos vecinos que se acercó a Poggi para pedirle que siga adelante, luchando por el pueblo y la verdad.

“Escuchando a los vecinos de Lujan, estuve charlando con Juan, dueño de «Chicha» un comercio tradicional que tiene más de 18 años de trayectoria en la localidad”.

“Su mayor preocupación es la falta de dinero en la calle y la inflación. La inflación que le hace cambiar los precios todas las semanas, algo que se nota mucho, en especial, para aquellos que como él, respetan la tradición de confiar en sus clientes y para poder dar fiado”. “Recuperar el valor del trabajo y de vivir en un país previsible. Si nos involucramos, sabemos que es posible cambiar esta realidad”, dijo Poggi en sus redes sociales.